Calculadoras de salud
Los números también cuidan de ti. Conoce tu IMC, tus necesidades calóricas y tu metabolismo para tomar decisiones informadas sobre tu salud.
IMC
Calcula tu Índice de Masa Corporal al instante, conoce en qué rango te encuentras según la OMS y qué peso corresponde a un IMC saludable para tu altura.
Ir a la calculadoraCalorías
Calcula cuántas calorías necesitas al día según tu actividad, y las calorías objetivo para perder grasa o ganar músculo de forma sostenible.
Ir a la calculadoraMetabolismo basal
Calcula las calorías que tu cuerpo quema en reposo con la fórmula de Mifflin-St Jeor y entiende en qué gasta energía tu organismo.
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Guía de salud: lo que conviene saber
Medir para cuidar, no para obsesionarse
La salud también tiene números, y conocerlos cambia decisiones: cuántas calorías necesitas de verdad, en qué rango está tu peso, cuánta energía quema tu cuerpo sin que hagas nada. Pero conviene decirlo desde el principio: estos números son brújulas, no jueces. Sirven para orientar hábitos sostenibles — no para pesarse tres veces al día ni para dietas de castigo.
Los tres números que conviene conocer
Tu IMC (calcúlalo aquí) sitúa tu peso en la escala de la OMS. Es un buen punto de partida con letra pequeña honesta: no distingue músculo de grasa, así que un deportista fuerte puede dar "sobrepeso" en plena forma. Compleméntalo con la cinta métrica: una cintura menor que la mitad de tu altura es mejor predictor de salud metabólica.
Tu metabolismo basal (aquí) es lo que quemas en reposo — el suelo bajo el cual ninguna dieta seria debería situarte. Y tus calorías de mantenimiento (aquí) son ese basal multiplicado por tu actividad real: el punto de equilibrio desde el que se construye cualquier objetivo, sea perder grasa o ganar músculo.
La historia de Carmen, que es la de casi todos
Carmen, 45 años, llevaba una década encadenando dietas de 1.200 kcal: perdía 5 kilos, los recuperaba con propina, y vuelta a empezar. Cuando calculó sus números descubrió el problema: su mantenimiento eran 1.950 kcal, y sus dietas eternas por debajo del basal habían enseñado a su cuerpo a defenderse (menos energía, más hambre, metabolismo adaptado). El cambio: déficit moderado de 400 kcal, proteína en cada comida, fuerza dos días por semana y paciencia. Un año después había perdido 12 kilos sin efecto rebote — comiendo más que en cualquiera de sus dietas anteriores. La moraleja científica: el cuerpo no responde a la agresión, responde a la constancia.
Las reglas que la evidencia respalda
- Déficit moderado (300–500 kcal) gana a cualquier dieta agresiva en resultados a 2 años vista.
- La proteína no se negocia: 1,2–2 g por kilo — sacia, protege el músculo y cuesta calorías digerirla.
- La fuerza es innegociable a partir de los 40: el músculo que no entrenas se va, y con él tu metabolismo y tu independencia futura.
- Pésate en tendencia semanal, no en el número del día: el peso diario oscila 1–2 kg por agua y ruido.
- Los 8–10.000 pasos diarios mueven más el resultado que una hora de gimnasio rodeada de sedentarismo.
Y la nota seria: estas herramientas orientan a adultos sanos. Embarazo, menores, condiciones médicas o mala relación con la comida son territorio de profesionales — médico de familia, endocrino o dietista-nutricionista colegiado. Pedir ayuda a tiempo también es cuidarse con números.