Calculadoras de utilidades
Las cuentas de todos los días también merecen una herramienta que no falle. Aquí están las calculadoras universales —regla de tres, porcentajes y más— para resolver al instante ese cálculo que se te resiste.
Regla de tres
Resuelve cualquier regla de tres, directa o inversa, al instante: introduce los tres valores conocidos y obtén el cuarto con la operación explicada.
Ir a la calculadoraPorcentajes
Calcula porcentajes de todas las formas: cuánto es el X % de un número, qué porcentaje representa una cantidad de otra y la variación porcentual entre dos valores.
Ir a la calculadoraDías entre fechas
Calcula cuántos días, semanas y meses hay entre dos fechas, con el desglose en años, meses y días y los días laborables. Ideal para plazos y cuentas atrás.
Ir a la calculadoraDescuentos
Calcula el precio final tras aplicar un descuento y cuánto te ahorras. Encadena dos rebajas y descubre el descuento total real, que no es la suma de ambos.
Ir a la calculadoraAprende con Nubio
Guía de utilidades: lo que conviene saber
Las matemáticas que de verdad usas
No hace falta ser bueno en matemáticas para necesitarlas cada día: un descuento en una tienda, doblar una receta, repartir una cuenta, convertir unidades o calcular cuánto es un tanto por ciento. La mayoría de esos problemas se resuelven con dos herramientas sencillas —la regla de tres y los porcentajes— y con saber cuándo aplicar cada una.
La regla de tres: la navaja suiza del cálculo
Siempre que conoces una relación entre dos cantidades y quieres saber cuánto vale una tercera, la regla de tres te da la respuesta. «Si 3 kg cuestan 6 €, ¿cuánto cuestan 5 kg?» es una regla de tres directa. «Si 4 obreros tardan 6 días, ¿cuánto tardan 8?» es una inversa. Distinguir cuál es cuál —¿al aumentar una, la otra sube o baja?— es la mitad del truco.
Porcentajes sin miedo
Un porcentaje no es más que una fracción sobre 100, y casi todo lo que necesitas es multiplicar o dividir. Calcular el IVA, un descuento del 20 %, la propina o cuánto ha subido un precio son variantes del mismo gesto. Cuando dudes, recuerda: «el 20 % de algo» es multiplicar por 0,20; «quitar el 20 %» es multiplicar por 0,80.
El error más común y cómo evitarlo
La trampa clásica es sumar y restar porcentajes como si fueran euros: si un precio sube un 20 % y luego baja un 20 %, no vuelves al inicio, te quedas por debajo. Por eso conviene apoyarse en una calculadora fiable para lo que importa —una factura, un presupuesto, un examen— en lugar de fiarlo todo al cálculo mental.