Finanzas 12 min de lecturaActualizado el 16 de julio de 2026

Calculadora de interés compuesto

Descubre cuánto crecerá tu dinero con el interés compuesto. Proyecta tus inversiones año a año con aportaciones periódicas y visualiza el efecto bola de nieve.

Capital final

Total aportado

Intereses generados

% del total que es interés

La bola de nieve, año a año

Aportado vs. generado

Interpretación

Qué significa tu resultado

Fíjate primero en el dato «% del total que es interés». Si es bajo (menos del 25 %), tu plan aún depende sobre todo de tu esfuerzo de ahorro: normal en horizontes cortos. Cuando supera el 50 %, tu dinero ya trabaja más que tú — es la zona donde el interés compuesto despliega su magia, y casi siempre requiere 15 años o más.

Observa la forma de la curva en la gráfica: los primeros años parecen decepcionantes y la pendiente se dispara al final. Es la trampa psicológica que hace abandonar a la mayoría: se rinden en la fase plana, justo antes de que empiece lo bueno. La constancia importa más que acertar el fondo perfecto.

Errores frecuentes: usar rentabilidades fantasiosas (más del 10 % sostenido), interrumpir las aportaciones cuando el mercado cae (justo cuando compras barato), retirar beneficios rompiendo la composición, e ignorar comisiones e inflación.

Cómo mejorar el resultado: por orden de impacto — empieza antes, automatiza la aportación el día de cobro, baja comisiones (indexados de bajo coste) y sube la aportación cada vez que suba tu sueldo.

Casos reales

Ejemplos prácticos

Joven de 25 años que empieza

Sin capital inicial, aporta 150 €/mes al 7 % durante 40 años. Aporta 72.000 € de su bolsillo y termina con unos 360.000 €: el 80 % del resultado son intereses.

Familia ahorrando para los hijos

Abren una cartera al nacer su hija con 3.000 € y 100 €/mes al 6 %. A los 18 años tendrá unos 47.000 € para estudios o entrada de un piso.

Inversor de 45 que llega "tarde"

Con 20.000 € ahorrados y 400 €/mes al 6 % hasta los 67: termina con unos 290.000 €. Empezar tarde se compensa con aportación: nunca es tarde.

Trabajador que compara comisiones

Dos fondos idénticos al 7 %, uno con 0,2 % de comisión y otro con 1,8 %. Con 250 €/mes a 30 años: 293.000 € frente a 219.000 €. La comisión "pequeña" costó 74.000 €.

Resolvemos dudas

Preguntas frecuentes

¿Qué es el interés compuesto?
Es el interés que se calcula no solo sobre tu capital inicial, sino también sobre los intereses ya acumulados. Cada año tu dinero genera beneficios, y esos beneficios generan a su vez nuevos beneficios: el famoso efecto bola de nieve.
¿En qué se diferencia del interés simple?
Con interés simple, los beneficios se calculan siempre sobre el capital inicial: 10.000 € al 5 % dan 500 € cada año, siempre. Con interés compuesto, el segundo año ganas el 5 % de 10.500 €, el tercero el 5 % de 11.025 €… A 30 años, la diferencia entre ambos es enorme: 25.000 € frente a 43.200 €.
¿Qué rentabilidad es realista usar en la calculadora?
La renta variable global ha rendido históricamente un 6–8 % anual nominal a largo plazo (índices amplios, dividendos reinvertidos). Para carteras mixtas, un 4–6 % es más prudente. Usar rentabilidades del 12–15 % de forma sostenida es engañarse.
¿Qué es la regla del 72?
Un atajo mental: divide 72 entre la rentabilidad anual y obtienes los años que tarda tu dinero en duplicarse. Al 6 %, se duplica cada 12 años; al 8 %, cada 9 años.
¿Por qué importan tanto las aportaciones periódicas?
Porque automatizan la constancia y suavizan el precio de entrada (compras en mercados altos y bajos). En la mayoría de los planes reales, las aportaciones mensuales acaban pesando más que el capital inicial. Pruébalo: pon 0 € iniciales y 200 €/mes a 30 años.
¿Cada cuánto se compone el interés?
Depende del producto: los fondos capitalizan de forma continua, los depósitos suelen liquidar anual o trimestralmente. Esta calculadora compone mensualmente, el estándar para planes con aportación mensual; la diferencia con la capitalización anual es pequeña.
¿La calculadora tiene en cuenta la inflación?
El resultado está en euros nominales. Para pensar en poder adquisitivo real, resta la inflación esperada a tu rentabilidad: con un 7 % de rendimiento y un 2,5 % de inflación, usa un 4,5 % y el resultado estará en «euros de hoy».
¿Y los impuestos?
En España los beneficios del ahorro tributan al vender (19–28 % según tramo). Los fondos de inversión permiten traspasos sin tributar, lo que deja el interés compuesto trabajar sin fricción fiscal hasta el reembolso final. La calculadora muestra rendimiento bruto.
¿Qué comisiones arruinan el interés compuesto?
Las que se cobran cada año sobre todo tu patrimonio. Una comisión del 2 % anual frente al 0,2 % de un fondo indexado, en 200 €/mes al 7 % durante 30 años, se come más de 60.000 € del resultado final. Las comisiones también se componen.
¿Cuándo es el mejor momento para empezar a invertir?
El factor que más pesa en la fórmula es el tiempo, no la cantidad. Empezar a los 25 con 100 €/mes suele ganar a empezar a los 40 con 300 €/mes. El mejor momento fue hace años; el segundo mejor es hoy, con una cantidad que te deje dormir tranquilo.
¿Es seguro invertir a largo plazo?
Toda inversión tiene riesgo y la rentabilidad pasada no garantiza la futura. Lo que muestra la historia es que la diversificación (índices globales) y los plazos largos (15+ años) han reducido drásticamente la probabilidad de perder dinero. Nunca inviertas el fondo de emergencia ni dinero que necesites a corto plazo.
¿Puedo usar esta calculadora para un depósito o una cuenta remunerada?
Sí: pon la rentabilidad del producto (p. ej. 2,5 %), tu saldo inicial y tus aportaciones. Verás el crecimiento exacto, aunque a tipos bajos la curva será casi recta: el interés compuesto brilla con rentabilidad y tiempo.

Guía completa

Todo lo que necesitas saber

El interés compuesto explicado para principiantes

El interés compuesto es, en pocas palabras, ganar rendimientos sobre tus rendimientos. Cuando inviertes dinero y genera intereses, esos intereses se suman a tu capital y, al año siguiente, también generan intereses. La bola de nieve se hace cada vez más grande ella sola.

La diferencia con el interés simple lo deja claro: si guardas 1.000 € al 7 %, con interés simple ganas 70 € cada año, siempre. Con interés compuesto ganas 70 € el primer año, pero el segundo ganas el 7 % de 1.070 € (74,90 €), y así sin parar. Al principio la diferencia parece minúscula; a 20 o 30 años vista es enorme.

Lo único que hay que recordar: el tiempo pesa más que la cantidad. Empezar con poco pero pronto supera a empezar con mucho pero tarde. Por eso el mejor momento para invertir fue hace diez años… y el segundo mejor es hoy. Prueba tus propios números arriba y verás el efecto bola de nieve dibujado año a año.

Cómo funciona el interés compuesto

La fórmula básica es Capital final = C · (1 + i)ⁿ: el capital se multiplica por (1+i) una vez por periodo. Con aportaciones periódicas, cada aportación inicia su propia bola de nieve, y el resultado es la suma de todas. Esta calculadora capitaliza mensualmente, que es como funcionan en la práctica los planes de inversión con aportación mensual.

Lo contraintuitivo es la no-linealidad: duplicar el tiempo mucho más que duplica el resultado. 200 €/mes al 7 % dan 34.500 € en 10 años, 104.000 € en 20 y 244.000 € en 30. El tercer decenio genera más que los dos primeros juntos.

Las cuatro variables, ordenadas por poder

  1. Tiempo: la variable exponencial. Cada año extra al final de la curva vale oro; por eso empezar joven es la mayor ventaja financiera que existe.
  2. Rentabilidad: pasar del 4 % al 7 % en 30 años casi duplica el resultado. Pero perseguir rentabilidad con productos exóticos suele acabar mal: la vía realista es más renta variable (si tu plazo lo permite) y menos comisiones.
  3. Aportación periódica: la palanca que sí controlas al 100 %. Subirla un 10 % cada año transforma la proyección.
  4. Capital inicial: ayuda, pero pesa menos de lo que la gente cree en planes largos con aportación mensual.

El interés compuesto también juega en tu contra

Funciona exactamente igual con las deudas: una tarjeta revolving al 20 % TAE compone contra ti a una velocidad que ninguna inversión puede igualar. Y con las comisiones: un 1,5 % anual de más no resta un 1,5 % del resultado final — resta un 25–30 % a 30 años, porque cada euro de comisión deja de componer para siempre. Primera regla del inversor: eliminar deudas caras y comisiones altas antes de buscar rentabilidad.

Buenas prácticas

  • Automatiza: transferencia el día de cobro. La fuerza de voluntad es un mal sistema.
  • Diversifica: índices globales antes que acciones individuales; nadie necesita acertar la próxima Apple para que esta fórmula funcione.
  • No mires la cartera cada día: la volatilidad diaria es ruido; tu horizonte se mide en décadas.
  • Reinvierte todo: dividendos y beneficios. Cada retirada amputa la bola de nieve.
  • Ten el fondo de emergencia aparte: 4–6 meses de gastos en liquidez, para no verte obligado a vender en el peor momento.

Ventajas y límites

Ventajas: es el mecanismo de creación de patrimonio más accesible que existe; no exige conocimientos avanzados ni grandes sumas; y premia exactamente lo que está en tu mano: constancia y paciencia.

Límites: la rentabilidad no es lineal ni garantizada — habrá años de −20 % y años de +25 %; la proyección de la calculadora es una media suavizada. La fiscalidad y la inflación reducen el resultado real. Y requiere algo escaso: no tocar el dinero durante muchos años.

Fiscalidad en España (resumen)

Los beneficios tributan en la base del ahorro al reembolsar: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 28 % en adelante. Los fondos de inversión traspasables permiten cambiar de fondo sin tributar, difiriendo el impuesto — un regalo para el interés compuesto. Los planes de pensiones deducen en la aportación (límite 1.500 €/año individual) pero tributan como renta del trabajo al rescatar.

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